La misión de Beatriz Gutiérrez Müller para traer a México las piezas arqueológicas que se encuentran en Europa

La misión de Beatriz Gutiérrez Müller para traer a México las piezas arqueológicas que se encuentran en Europa
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El Penacho de Moctezuma era uno de los tesoros prehispánicos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretendía exhibir en la exposición “La Grandeza de México” que hoy se abre al público

La misión de Beatriz Gutiérrez Müller para traer a México las piezas arqueológicas que se encuentran en Europa

Para conmemorar los 200 años de la consumación de la Independencia de México, los 700 años de la fundación de México- Tenochtitlán (actual Ciudad de México) y los 500 años de la conquista; el presidente Andrés Manuel López Obrador dispuso la realización de varios eventos sin precedentes, entre ellos, la exhibición de códices y piezas arqueológicas que se encuentran en el extranjero.

Para esa importante y difícil misión, designó a su esposa, la historiadora e investigadora, Beatriz Gutiérrez Müller.

Ella se encargaría de traer las piezas en calidad de préstamo, para que sean exhibidas en la exposición “La Grandeza de México”, la cual permanecerá abierta al público desde este martes 28 de septiembre y durante cinco meses en el Museo Nacional de Antropología, así como en el Salón Iberoamericano del edificio sede de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Y es que desde 2018, México comenzó la misión de rescate de distintos bienes arqueológicos e históricos que pertenecen a la nación, pero que se encuentran en el extranjero.

Es por ello que en octubre de 2020, Gutiérrez Müller viajó a Europa con la intención de rescatar algunas piezas emblemáticas como el llamado Códice Fiorentino o el Penacho de Moctezuma, con la promesa de regresarlas a los países que las albergan desde hace siglos.

Para ello, el propio López Obrador escribió cartas a las autoridades de los distintos países que resguardan las piezas y documentos, en donde se les explicaba que la intención del préstamo era para exhibirlas para que el pueblo mexicano no olvide la grandeza de sus raíces prehispánicas.

Pese a que desde un inicio la misión parecía infructuosa, -toda vez que el propio mandatario reconoció que la tarea de traer de regreso los objetos prehispánicos en calidad de préstamo era una “misión imposible”- Gutiérrez Müller partió a varios países del viejo continente.

“Le recomendé que insistiera en el Penacho de Moctezuma, aunque se trata de una misión casi imposible, dado que se lo han apropiado por completo, al extremo de que ni a Maximiliano de Habsburgo se lo prestaron cuando nos invadieron e impusieron al llamado Segundo Imperio Mexicano”, twitteó López Obrador el 12 de octubre de 2020.

La gira de la investigadora -quien encabeza el Consejo Honorario de la Memoria Histórica y Cultural de México-,  incluyó Italia, Austria, Alemania y Francia, en donde se reunió con jefes de Estado y hasta con el Papa Francisco; todo con la finalidad de traer de vuelta algunos de los tesoros del México prehispánico.

Y es que, por ejemplo, el llamado Códice Fiorentino o Historia general de la cosas de Nueva España, que se encuentra en la Biblioteca Medicea Laurenziana (Italia), es un tesoro cultural escrito entre 1575-1577 en la ciudad de Tlatelolco por Bernardino de Sahagún y por sabios (tlamatinime) e ilustradores (tlacuiloque), que está escrito en tres lenguas: náhuatl, latín y castellano. En él se habla de la vida cotidiana y cosmogonía indígenas.

En Italia (Universidad de Bolonia) también se encuentra el Códice Cospi o Bologna, el cual fue escrito antes de la invasión española y en el que quedó plasmado los avances en matemáticas y astronomía que tenían los pueblos originarios.

Para poder traer de regreso a México estos códices, Beatriz Gutiérrez, entregó una carta -escrita de puño y letra por López Obrador- al presidente italiano, Sergio Mattarela para que, mediante su intercesión, se lograra el préstamo de los documentos, con todas las garantías de devolución.

Gutiérrez Müller también se reunió con el Papa Francisco, para obtener códices, objetos y documentos de la historia de México, como el Códice Borgia perteneciente a la cultura mixteca; el Códice Vaticano B/ Codex Vaticanus de la cultura náhuatl; Códice Vaticano (Códex Vaticanus A o Códice Ríos) del siglo XVI y perteneciente a la cultura tolteca-chichimeca; así como algunos mapas de Tenochtitlán.

En marzo de 2019, López Obrador propició un enfriamiento en las relaciones con España y el Vaticano cuando envió una carta exigiendo al rey de España y al papa Francisco disculparse por los agravios cometidos contra los pueblos originarios durante la conquista.

Cabe recordar que López Obrador no consiguió las disculpas públicas que buscaba y tampoco logró que los documentos originales regresaran a México.

Y es que el Vaticano solo envió facsímiles (copias) de los códices que se encuentran en sus museos y archivos, los cuales fueron entregados este 22 de septiembre para que sean exhibidos en el Museo de Antropología y en la Secretaría de Educación Pública.

“Compartimos con ustedes está muy buena noticia, el papa Francisco, el que respetamos y queremos en México nos envía copia, de este códice antiguo, y otros documentos que se van a exhibir (…) Y no sólo nos manda esta copia de códice, sino muchos otros documentos y una carta al pueblo de México por la conmemoración de la independencia. Le agradecemos mucho al papa Francisco”, dijo López Obrador.

En Francia, la esposa de López Obrador, se reunió con la primera dama, Brigitte Macrón para conseguir códices, piezas y objetos arqueológicos e históricos. Ahí, Gutiérrez Müller inauguró la exposición “Los Olmecas y las Culturas del Golfo de México”, la cual -se aseguró- contenía piezas que nunca se habían exhibido fuera México.

En septiembre de 2019, el Gobierno de México intentó frenar una subasta de arte precolombino en Francia, al considerar que la mayoría de las piezas pertenecen al patrimonio cultural mexicano, pero la puja se concertó y alcanzó los 1.2 millones de euros.

La venta enfrentó a las autoridades mexicanas y a la casa organizadora, Millon, que defendió la autenticidad y legalidad de los bienes ofrecidos y se negó a detener la subasta.

Pero uno de los más grandes retos de Beatriz Gutiérrez Müller, era traer de regreso el Penacho de Moctezuma y varios documentos biblio-hemerográficos, como el llamado Códice Viena. La esposa de López Obrador se reunió con el presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, para lograr la misión

Hasta la fecha no se tiene certeza cómo fue que el Penacho de Moctezuma llegó a Europa.

Pese a la petición de préstamo, el gobierno Austriaco se negó, argumentando que el Penacho no estaba en condiciones de soportar un largo viaje y podría llegar desecho

“Es demasiado frágil para trasladarlo”, aseguró Sabien Haag , directora de la asociación de museos, que incluye el Museo de Etnología de Viena, donde se aloja el Penacho.

El Penacho (quetzalapanecáyotl) es un tocado de plumas engarzadas en oro que perteneció al tlatoani Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520) y está compuesto por más de 450 plumas verdes de quetzal, rojas del pájaro espátula y otras de color café, turquesas y azules claras de distintas aves; el cual mide más de 116 centímetros de alto y 175 centímetros de ancho, y pesa poco menos de un kilo.

En México solo existe una réplica exacta de esta pieza prehispánica, elaborada en 1944 y la cual se exhibe en las instalaciones del Museo Nacional de Antropología e Historia de la Ciudad de México.

Luego de la “misión” de la esposa de López Obrador (cuyo viaje tuvo una duración de 10 días y un costo de 364,553 pesos, todo con cargo al erario) y de otras autoridades mexicanas, la exposición “La Grandeza de México” exhibe 1,525 piezas de valor histórico y arqueológico, provenientes de distintos países en traslados temporales o por repatriación.

De acuerdo con la secretaria de cultura, Alejandra Fraustro, de estas 1,525 piezas, más de 900 serán vistas por primera vez.

Entre ellas destacan las réplicas de códices donadas por el Vaticano; la gobernante huasteca (escultura femenina); las estelas mayas de la mar (que se reúnen por primera vez en su tríptico); las urnas de Chiapas, que también por primera vez están juntas; la guerrera águila de Tehuacán y cientos de piezas más de todas las regiones del país.

Debido a que la labor de Gutiérrez Müller para recuperar en calidad de préstamo no resultó lo que se esperaba, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que la Guardia Nacional tendrá una nueva misión: la de recuperar tesoros prehispánicos robados, emulando las acciones de los Carabineros para la Protección del Patrimonio Cultural de Italia.

“Nosotros ya vamos a seguir el ejemplo de Italia, he dado la instrucción para que en la guardia nacional, se constituya un equipo especial para lograr este propósito”, anunció el mandatario mexicano al inaugurar la exposición “La grandeza de México”.

Durante la conferencia matutina del lunes 27 de septiembre, el Gobierno de México entregó la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca, en grado de Placa a Roberto Riccardi, General de brigada, quien es comandante de los Carabineros para la Protección del Patrimonio Cultural de Italia, por la labor de recuperación y restitución tanto de obras de arte mexicanas como de piezas arqueológicas prehispánicas.

Alejandra Frausto, informó que 5, 746 bienes han sido repatriados a México desde diciembre del 2018, de los cuales, 5,149 son arqueológicos y 597 históricos.

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